La Gestión del Paisaje

El estudio de las relaciones históricas con nuestros paisajes, muestra una capacidad de gestión por parte de las comunidades vecinales. Bosques y ecosistemas diversos fueron el sustento de nuestros abuelos que tenían unos conocimientos y ejercían unos derechos sobre el territorio que en gran parte hemos perdido. La usurpación de los comunales por parte de instituciones y diversos agentes externos a las propias comunidades y la desintegración de los mecanismos tradicionales (concejos y asambleas de vecinos, trabajos comunales, derecho consuetudinario…) han propiciado en unas pocas décadas el fin de todo un sistema y la decadencia de los paisajes que se han convertido en inmensos matorrales o plantaciones de monocultivos que generan graves problemas.
Frente a esta situación que nos condena a un futuro incierto y cada vez más dependiente de mercados y políticas ajenas, planteamos la necesidad de recuperar la gestión de lo propio a través de la re-instauración de algunas de las herramientas antiguas como los derechos de plantación de los vecinos en terrenos comunales, la recopilación de los saberes ancestrales para los manejos de la vegetación, la re-forestación e implantación de redes de setos en nuestros campos o la reivindicación de los derechos perdidos en los campos de la toma de decisión por parte de las comunidades vecinales y la gestión directa de los montes y comunales, recobrando la propiedad o el derecho de usufructo de los mismos. En nuestra relación con el entorno podemos plantear un sistema económico y político más igualitario y democrático, pero al mismo tiempo nos jugamos un porvenir verdaderamente sostenible y digno, para las mujeres y hombres que viven en el medio rural, pero, no lo olvidemos, también para los ciudadanos que a pesar de las apariencias continúan dependiendo directamente del paisaje para respirar, comer, beber o simplemente existir.