Vivir de nuestro medio rural

La gestión de los entornos rurales envejecidos ha de ir pasando progresivamente a las manos de una nueva generación que, equipada con alternas experiencias y formaciones pero con el mismo cariño a su pasado etnográfico, desea trabajar cerca de sus raíces cuidando a unos ecosistemas que tantos alimentos, cobijo y demás recursos nos han de proporcionar.

El apoyo de la administración pública es importante, mas la participación efectiva de los propios agentes protagonistas resulta imprescindible si queremos políticas públicas que incorporen a una juventud con ansias de aportar conocimientos a la realidad cotidiana. Contamos en nuestros pueblos con una población joven muy preparada, cargada de motivación e ilusión por coger las riendas del futuro de la sociedad, pero que no deja de ser ninguneada e ignorada a la hora de organizar y planificar los escenarios dónde viviremos las siguientes décadas.

Ante este panorama, tan sólo una decidida apuesta por generar conocimientos desde y hacia los municipios pequeños, respetando sus modos de vida a la vez que se incorpora la innovación social de los nuevos tiempos; podrá intentar combatir la despoblación rural que ha pasado de amenaza a realidad en demasiados valles de nuestro alrededor.